Un diseño
accesible e inclusivo, orientado a necesidades reales y desatendidas en la composición arquitectónica, es el punto de partida de las salas de
CASACOR Rio Grande do Norte 2019. Mientras que el
ambiente O Mundo de Caio, de las arquitectas
Ticiana Martins y
Poliana Pinheiro, reúne una Niño de 5 años con Trastorno del Espectro Autista (TEA) moderado, la
Suite de la Longevidad , por
Danielle Sá ,
Adriana Nunes ,
Ceiça Marques y
Mônica Dantas evocan a una persona mayor con gusto por la aventura.
El proyecto de Caio trabaja en un lenguaje divertido y libre de limitaciones, con plataformas y materiales sensoriales que multiplican las formas de disfrutar la sala. Para alimentar su pasión por los números y las letras del alfabeto, se instaló un panel interactivo que hizo que el ambiente fuera acogedor y familiar. Ubicado entre tonos primarios de azul y verde, el espacio es equilibrado y transmite tranquilidad, características esenciales para los niños. “La propuesta surgió luego de contactos y conversaciones con los padres de Caio. Por eso optamos por crear un espacio que despertara el interés de la sociedad por un tema que, en la mayoría de los casos, todavía genera muchas dudas y desconocimiento”, explican los arquitectos.
La pasión de un hombre por el surf, la lectura y la naturaleza fueron decisivas para la
Longevity Suite , que recibió automatización en la cama y los sillones. El cómodo mobiliario ha sido adaptado para facilitar su manejo e incluso tiene una descripción en Braille. Los revestimientos y paredes se recubrieron con MDF, integrando carpintería mecanizada e iluminación focalizada. “La Suite demuestra que la belleza y el confort pueden y deben ir de la mano de las condiciones de seguridad y autonomía. La automatización está presente, haciendo que todo sea accesible al cliente, independientemente de si sus condiciones sensoriales y cognitivas son limitadas o no”, afirman. Sencillo, el baño presenta un banco en forma de tablón, que lleva la firma del diseñador Rafael Viana.
La suite también trajo una propuesta innovadora: la aplicación Vida e Cor, que permite a las personas con discapacidad visual visitar la exposición de forma independiente, pudiendo escuchar la descripción detallada de los espacios planificados.