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Decoración

7 consejos para higienizar la ropa de cama y mantener el olor por más tiempo

Higienizar la ropa de cama de forma correcta es esencial para preservar la frescura de los tejidos y garantizar una sensación prolongada de bienestar en el dormitorio

Por CASACOR Publisher

Presentado en 10 abr 2026, 14:00

08 min de leitura
7 consejos para higienizar la ropa de cama y mantener el olor por más tiempo

(topntp26/Freepik/Divulgação)

Higienizar ropa de cama va más allá del simple lavado. Sábanas, fundas de almohada y fundas de edredón están en contacto directo con la piel y, por eso, acumulan sudor, células muertas y partículas del ambiente. Cuando la limpieza se realiza de manera adecuada, no solo se garantiza la higiene , sino también la sensación de frescura y calidez en el espacio de descanso.

En el contexto de la decoración y el bienestar, el cuidado de los tejidos contribuye a la experiencia sensorial del dormitorio. El perfume suave de las piezas recién lavadas refuerza la atmósfera acogedora y transforma el ambiente en un verdadero refugio. A continuación, consulta siete consejos esenciales para higienizar la ropa de cama y mantener el aroma agradable por más tiempo.

1. Frecuencia de lavado


La regularidad es uno de los factores más importantes para mantener la ropa de cama siempre fresca. Lo ideal es que las sábanas y las fundas de almohada se laven semanalmente, mientras que los edredones y las colchas pueden seguir una periodicidad mayor, dependiendo del uso y de la estación.

Lavadora de ropa

(Freepik/Divulgação)

Esa frecuencia evita la acumulación de impurezas y facilita la eliminación de olores, haciendo que el proceso de higienizar la ropa de cama sea más eficiente. Además, la rutina de lavado contribuye a la durabilidad de los tejidos, preservando su textura y apariencia a lo largo del tiempo.

2. Separar las piezas correctamente


Antes del lavado, es importante separar la ropa de cama por color y tipo de tejido. Esta práctica evita manchas, desgaste prematuro y garantiza que cada pieza reciba el tratamiento más adecuado.

Los tejidos delicados, como el algodón egipcio o el lino, pueden requerir ciclos de lavado más suaves. Al organizar las piezas, el proceso de higienizar la ropa de cama se vuelve más cuidadoso y eficiente, preservando la calidad de los materiales.

3. Utilizar la cantidad correcta de detergente


El exceso de detergente es un error común que puede comprometer el resultado del lavado. Los residuos del producto permanecen en las fibras, dificultando la fijación del perfume y pudiendo causar olores indeseados con el tiempo.

Lavar ropa

(Freepik/Divulgação)

Utilizar la cantidad recomendada por el fabricante garantiza una limpieza eficaz sin sobrecargar el tejido. Así, al higienizar la ropa de cama, el equilibrio en la dosificación contribuye a un aroma más duradero y agradable.

4. Vinagre blanco como aliado


El vinagre blanco es un recurso sencillo y eficaz para potenciar la limpieza y eliminar olores. Añadido al compartimento del suavizante, ayuda a eliminar los residuos de detergente y a suavizar las fibras de los tejidos.

Además, el vinagre contribuye a fijar mejor el perfume del suavizante, prolongando la sensación de frescura. Esta solución natural es especialmente útil para quienes buscan alternativas más sostenibles al higienizar la ropa de cama.

5. Secar las piezas de forma adecuada


El secado desempeña un papel fundamental en el mantenimiento del aroma agradable. Siempre que sea posible, la ropa de cama debe secarse al aire libre, en un lugar bien ventilado y con incidencia de sol, que actúa como agente natural de desinfección.

Ropa en el tendedero

(Freepik/Divulgação)

Cuando se utilice la secadora, es importante evitar el exceso de piezas para garantizar un secado uniforme. Este cuidado impide la formación de olores y asegura que el proceso de higienizar la ropa de cama sea realmente eficaz.

6. Almacenar correctamente después del lavado


Después del secado completo, el almacenamiento adecuado ayuda a preservar el perfume de las piezas. Guardar la ropa de cama en lugares limpios, secos y bien ventilados evita la humedad y la aparición de olores indeseados.

Un consejo es utilizar saquitos perfumados o trozos de jabón neutro entre las piezas. Este cuidado complementa el proceso de higienizar la ropa de cama y mantiene la sensación de frescura por más tiempo.

7. Planchar las piezas para potenciar el aroma


Planchar la ropa de cama no es solo una cuestión estética. El calor de la plancha ayuda a eliminar posibles microorganismos remanentes y contribuye a fijar el perfume del suavizante en las fibras.

Planchar ropa

(Freepik/Divulgação)

Además, las piezas bien planchadas proporcionan una experiencia visual y sensorial más agradable, reforzando la sensación de confort en el dormitorio. De esta forma, el acto de higienizar la ropa de cama se extiende más allá del lavado, integrándose al cuidado completo con el ambiente.

CASACOR Publisher es un agente creador de contenido exclusivo, desarrollado por el equipo de Tecnología de CASACOR a partir de la base de conocimiento de casacor.com.br. Este texto fue editado por Milena Garcia.