El clima nostálgico de revisitar las tendencias de 2016 se apoderó de las redes sociales — ¡y CASACOR aprovecha para rescatar los proyectos de la pasada década!
Presentado en 21 ene 2026, 9:00

03 - Tributo aos 30, por Roberto Migotto - CASACOR São Paulo 2016. Credito_ Divulgação (1) (Divulgação/CASACOR)
En los últimos días, internet volvió su mirada hacia 2016, año que cumplirá una década en 2026 y que ha sido revisitado con una fuerte carga de nostalgia. Registros personales, hábitos cotidianos y referencias estéticas de la época han resurgido en las redes, despertando conversaciones sobre cómo vivíamos, cómo nos vestíamos y también cómo habitábamos hace diez años.
(Reprodução NJ + Arquitetos/CASACOR)
Bajo el lema “2026 es el nuevo 2016”, la tendencia cobraba fuerza a finales de diciembre de 2025, impulsada por el clima de año nuevo, y se propagó rápidamente entre famosos y anónimos. Además de revisitar memorias individuales, el movimiento trajo a la luz costumbres y tendencias que marcaron ese periodo. A partir de esta mirada colectiva hacia el pasado reciente, CASACOR revisita las tendencias de decoración de 2016, observando cómo aparecieron en proyectos de la época y cómo siguen resonando, con nuevos significados, en la vida contemporánea.
Espaço Deca - Marina Linhares. O mobiliário contemporâneo de Claudia Moreira Salles - que inclui a mesa de centro Deslize - encontra as peças modernistas de Flávio de Carvalho na ambientação. (Divulgação/CASACOR)
En 2016, los tonos de gris fueron protagonistas en la decoración. Desde el gris claro hasta el grafito, la paleta fue ampliamente utilizada en paredes, tapicerías, alfombras y mobiliario, ofreciendo una alternativa más suave al blanco absoluto y más contemporánea que los beiges tradicionales. El gris funcionaba como fondo para diferentes estilos, desde el industrial hasta el escandinavo.
(Divulgação/CASACOR)
Además de la versatilidad estética, esta elección dialogaba con una búsqueda de proyectos más sobrios y organizados. En muchos proyectos, el gris aparecía combinado con madera clara, plantas y puntos de color puntuales, creando composiciones equilibradas y fáciles de adaptar a lo largo del tiempo.
La funcionalidad fue uno de los pilares de la decoración en 2016. La utilización inteligente de los espacios se convirtió en prioridad, especialmente en apartamentos pequeños. Muebles multifuncionales, carpintería a medida y soluciones de almacenamiento integradas formaron parte de la cotidianidad de los proyectos.
Em 2016, Estela Cislagui foi a capa do anuário catarinense, com o Quarto Hostel, inspirado na comunicação globalizada e no gosto por viagens. Em 2018, o Home Atmosfera ganhará vida na mostra. (Divulgação/CASACOR)
Este enfoque reflejaba cambios en el estilo de vida urbano, con hogares más compactos y rutinas dinámicas. La estética avanzaba junto con la eficiencia, mostrando que organización y belleza no eran conceptos opuestos, sino complementarios.
El estilo retro también marcó 2016, trayendo referencias de las décadas de 1950 a 1970 al centro de la decoración. Formas redondeadas, patas de palito, colores suaves y estampados geométricos reaparecieron en muebles y objetos, creando proyectos con memoria e identidad.
(Divulgação/CASACOR)
Más que nostalgia, el retro funcionaba como lenguaje de afecto. Acercaba el hogar a historias personales y colectivas, conectando pasado y presente de manera ligera y accesible.
Los colores candy ganaron espacio en 2016 como respuesta a proyectos excesivamente neutros. Tonos suaves de azul, verde, amarillo y lila empezaron a colorear paredes, objetos y tapicerías. Entre ellos, el Rosa Quartz, elegido Color del Año por Pantone en 2016, se convirtió en símbolo de esta estética.
CASACOR Santa Catarina 2016. Suite Lovers - Laura Gransotto. Rose Quartz e Azul Serenity, eleitas pela Pantone as cores do ano, são tendências presentes no projeto e valorizam o mix de texturas. Para equilibrar, a arquiteta pincelou um tom neutro conhecido como greige e pontuou o espaço com madeira escura. Alguns móveis ganham a nobreza dos espelhos bronze, que também ampliam visualmente o espaço de 25m². (Divulgação/CASACOR)
Los tonos aparecieron en cojines, sillas, revestimientos y hasta cocinas. Representaban una búsqueda por suavidad y bienestar, trayendo ligereza a los interiores sin romper con la sobriedad que aún predominaba.
En 2016, el metalizado superó el papel de acabado discreto y comenzó a ocupar áreas más amplias de la decoración. Además de lámparas, tiradores y objetos, el efecto metálico apareció en papeles de pared, paneles, revestimientos y hasta en muebles, especialmente en tonos plateados, dorados y rosados. La propuesta era crear un impacto visual y traer una sensación de modernidad inmediata a los proyectos.
CASACOR Campinas 2016. Refúgio da Mulher - Selena Pelegrini. O espaço inclui um SPA com deck em madeira. O destaque é o revestimento com textura natural, aplicado pontualmente de forma assimétrica. (CASACOR)
Estas superficies reflectantes funcionaban como elementos de destaque, muchas veces combinadas con paletas neutras para equilibrar el conjunto. El metalizado dialogaba tanto con propuestas más sofisticadas como con interiores de inspiración industrial o contemporánea, mostrando versatilidad y marcando una estética audaz que definió el imaginario decorativo de ese año.
La tapicería volvió a ocupar espacio en las paredes en 2016, rescatando técnicas artesanales y texturas textiles como parte de la decoración. Piezas en macramé, tejidos trenzados y banderines comenzaron a reemplazar los cuadros tradicionales, trayendo dimensión táctil a los proyectos.

Esta tendencia reflejaba un interés creciente por lo hecho a mano y la valorización de materiales que calientan visualmente los espacios. La tapicería funcionaba como punto focal en salas y dormitorios, ayudando a crear atmosferas más acogedoras y personales, sin depender exclusivamente de colores o grandes muebles.
CASACOR Publisher es un agente creador de contenido exclusivo, desarrollado por el equipo de Tecnología de CASACOR a partir de la base de conocimiento del casacor.com.br. Este texto fue editado por Yeska Coelho.