Inspírate en estas ideas prácticas para incluir negro y blanco en la cocina con carpintería, revestimientos, piedras y toques decorativos.
Presentado en 3 jun 2025, 10:50

Proyecto de Paola Ribeiro. (Rafael Renzo)
(Luiza Schreier/CASACOR)
Una de las formas más directas de incorporar estos colores es a través de la carpintería. Los armarios planificados en blanco hacen el proyecto más ligero e iluminado, mientras que el negro aporta sofisticación y profundidad. Para quienes quieren comenzar despacio, vale la pena reemplazar solo la base del fregadero o los gavetas inferiores por piezas oscuras, manteniendo el resto en tonos neutros.
Projeto de Ricardo Melo e Rodrigo Passos. (Raiana Medina/CASACOR)
Si no es posible cambiar los armarios, pintar puertas antiguas o usar adhesivos vinílicos puede renovar el aspecto a bajo costo. Otra alternativa es invertir en estanterías abiertas negras o blancas — fáciles de instalar y capaces de transformar el espacio con ligereza y funcionalidad.
Projeto de Ricardo Melo e Rodrigo Passos. (Raina Medina/Divulgação)
Cambiar la mesa del fregadero o incluir un frontón puede ser el punto de partida para una nueva paleta en la cocina. Mesas blancas en cuarzo o granito aportan elegancia y combinan con carpinterías oscuras. Ya una mesa negra, como el granito São Gabriel, puede ser el punto destacado en cocinas claras y minimalistas.
Projeto de Nilton Montarroyos. (Luiza Schreier/CASACOR)
Lo mismo aplica para frontones y franjas de revestimiento: una pared blanca con una franja negra en piedra o cerámica ayuda a marcar áreas como el fregadero o la estufa, sin necesidad de remodelar toda la habitación. La idea es usar el contraste como recurso visual para realzar el diseño de la cocina.
Projeto de BF+ Arquitetos. (Denilson Machado, do MCA Estúdio/Divulgação)
Los revestimientos son aliados para aplicar negro y blanco de forma práctica, especialmente cuando la reforma es parcial. Azulejos del tipo metro con lechada oscura crean un efecto clásico, mientras que los hexagonales negros añaden personalidad. Pueden ser aplicados solo en una franja de la pared, en el backsplash (espacio entre la mesa y los armarios suspendidos) o en columnas estratégicas.
Projeto de Ricardo Abreu. (Renato Navarro/Divulgação)
También hay opciones de porcelanato que imitan mármol negro o blanco con vetas delicadas, ideales para pisos o paneles verticales. Son revestimientos fáciles de limpiar, resistentes y con alto potencial decorativo — una manera simple de introducir textura y sofisticación a tu cocina.
Projeto de Paula Neder. (MCA Estúdio/Divulgação)
El blanco y el negro también pueden aparecer en los acabados de las luminarias y metales. Cambiar las lámparas colgantes por modelos en negro mate o blanco brillante ya hace una diferencia en la composición. Apliques, focos y rieles con acabado oscuro destacan el techo y refuerzan la idea de contraste.
Projeto de Aline Borges. (Mak Cezar/CASACOR)
Grifos, tiradores e incluso tomas de corriente pueden seguir la misma lógica: elegir versiones en negro o blanco, con un diseño contemporáneo, ayuda a integrar mejor la paleta sin grandes cambios. Son detalles que, combinados, refuerzan la identidad visual de la cocina con elegancia y discreción.
Projeto de Livia Quintella. (Pedro Mello/Divulgação)
Si la idea es cambiar sin reformas, los objetos decorativos son el camino más rápido. Utensilios negros o blancos, como recipientes, bandejas, tablas y electrodomésticos, ayudan a construir la paleta. Neveras retro, batidoras o microondas coloridos también pueden seguir este esquema cromático.
Projeto da arquiteta Natalia Lemos. (Fotos: MCA Estúdio / Produção visual: Andrea Brito Velho/Divulgação)
Tiradores, estanterías, cuadros, jarrones y telas como paños de cocina o cortinas complementan la composición. La ventaja es la flexibilidad: es posible probar, cambiar y adaptar según el estilo de la cocina o la temporada. Con pocos elementos, se puede crear un proyecto coherente, encantador y muy actual.
Projeto do Estúdio Elmor. (Rodrigo Ramirez/Divulgação)