Símbolo de la era dorada del cine paulistano en los años 1950, el
Cine Paissandu reabre sus puertas
tras más de dos décadas cerrado. A partir del 16 de agosto, el espacio catalogado recibe dos videoinstalaciones inéditas de Manoela Cezar:
Caverna Fantasma y Paissandú Drive In. Creadas especialmente para el lugar, las obras exploran su estado actual —parte convertida en estacionamiento, parte intocable desde el cierre de actividades a inicios de los años 2000.
Antiga sala exibição do Cine Paissandu. (Divulgação/Divulgação)
Memoria en suspensión
Localizado en el Largo do Paissandu, en el centro de São Paulo, el cine fue parte de la antigua “
Cinelândia Paulistana”, refugio de grandes salas hasta los años 1970. Tras intentos frustrados de nuevas funciones —de iglesia a club nocturno—, acabó entregado a la lógica urbana de ocupar espacios ociosos con coches. Para Cezar, sus obras dialogan con ese limbo: “Son comentarios sobre el
abandono de equipamientos culturales y lo que permanece como vestigio y memoria”.
Estacionamento onde será projetado o vídeo Paissandú Drive In (2025). (Divulgação/Divulgação)
En
Paissandú Drive In, imágenes continuas de carreteras son proyectadas en el lugar original de la pantalla, sin interrumpir el flujo del estacionamiento. El público puede ver la instalación desde dentro del coche o a pie, mientras que los vehículos vacíos se convierten, irónicamente, en espectadores privilegiados.
Still de Caverna Fantasma (2025), de Manoela Cezar. (Divulgação/Divulgação)
Ya
Caverna Fantasma transforma pasillos técnicos, salas de máquinas y áreas ocultas en escenario para un espectro de luz que recorre el edificio hasta la sala de proyección. Proyectada en pantalla translúcida, la obra crea un juego entre lo visible y lo invisible, intensificado por la banda sonora hipnótica compuesta en colaboración con la musicista Juliana R.
Ocupación artística
Durante seis meses, Manoela usó el Cine Paissandu como taller, produciendo
registros fotográficos, audiovisuales y grabados en diálogo con la historia del espacio. Para la artista, devolver luz y circulación a una sala que permaneció 20 años en la oscuridad es parte esencial del trabajo. El texto curatorial de Marcela Vieira refuerza esta dimensión arqueológica: “No es solo un comentario sobre el estado actual del cine, sino una contribución al pensamiento del cine como forma expuesta a la deterioración, pero resistente”.
Still de Caverna Fantasma (2025), de Manoela Cezar. (Divulgação/Divulgação)
Entre ruinas y permanencias
La muestra también
resuena historias de otras salas del centro paulistano, como el Cine Marrocos, desactivado en 1994 y ocupado por el MTST en 2013, y el Cine Metrópole, restaurado y convertido en espacio para eventos. Así como en
documentales recientes —Retratos Fantasmas, de Kleber Mendonça Filho, y Cine Marrocos, de Ricardo Calil—, las obras de Cezar lidian con la supervivencia de los cines como memoria, ruina y resistencia.
Servicio
Caverna Fantasma y Paissandú Drive In, de Manoela Cezar - Local: Cine Paissandu – Largo do Paissandu, 62
- Visita: hasta el 31 de agosto de 2025, de miércoles a domingo, de 13h a 18h
- Entrada gratuita – accesibilidad garantizada, con audiodescripción y versión en audio del texto curatorial.