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¿Qué espera la Generación Z cuando se trata de 'vivienda'?

La investigación muestra que la Generación Z está rediseñando la idea de vivienda al combinar pragmatismo urbano, sensibilidad climática y deseo de acogida

Por Milena Garcia

Presentado en 11 dic 2025, 8:00

05 min de leitura
Projeto de Nestspace Design

Projeto de Nestspace Design (hey! cheese/Divulgação)

La relación entre juventud y vivienda nunca ha sido tan compleja — ¡y reveladora! Por un lado, la Generación Z crece en medio de la hiperconectividad, de las transformaciones del trabajo y en un escenario urbano marcado por cambios constantes. Por otro, enfrenta desafíos económicos, nuevos patrones de consumo y preocupaciones ambientales intensificadas. La investigación “Retratos del Morar – Cómo viven y sueñan las generaciones de brasileños”, realizada por el Grupo QuintoAndar con 2.485 entrevistados, ayuda a iluminar este escenario al mostrar cómo diferentes grupos etarios perciben el lugar donde viven. De ella, el 27% de los participantes pertenece a la Generación Z, entre 18 y 28 años.
Generación Z

(Freepik/Divulgação)

Los datos revelan matices importantes: la Generación Z es la más interesada en comprar una propiedad, la menos interesada en la inversión inmobiliaria tradicional y la que se siente más vulnerable a los impactos climáticos dentro del hogar. Estas contradicciones dicen mucho sobre cómo esta generación proyecta el futuro — y sobre cómo imagina su propia vida en las ciudades. Entender este movimiento es fundamental para arquitectos, urbanistas, desarrolladores y gestores públicos que desean proyectar soluciones más alineadas a las expectativas de este grupo etario.

Generación Z y la intención de compra: deseo de estabilidad en un mundo inestable


Uno de los resultados más destacados de la investigación es el fuerte interés de la Generación Z en comprar una propiedad: el 50% desea comprar, contrastando con solo el 18% de los baby boomers (+61 años). Esta disposición no se debe necesariamente al deseo de "posesión", sino a algo más profundo — la búsqueda de un punto de estabilidad en un mundo que parece siempre en movimiento.
Chaves apartamento nuevo

(Freepik/Divulgação)

Al mismo tiempo, la investigación evidencia un aspecto singular: aunque desea comprar, la Generación Z tiene poca motivación para invertir en propiedades. Solo el 14% considera la compra como inversión, un índice muy inferior al de las generaciones mayores. Esta diferencia refuerza que, para muchos jóvenes, la casa aún no es anhelada como patrimonio.

Proximidad, desplazamiento y rutina: el impacto de la ciudad en la vivienda


Otro punto relevante es el valor dado a la localización. Vivir cerca del trabajo o de la escuela es determinante para el 19% de la Generación Z, un número que solo es superado por el 21% de la generación Y (de 29 a 44 años). Esta elección revela una comprensión clara de que la cotidianidad está moldeada por los desplazamientos: cuanto menos tiempo en el tránsito, mayor la calidad de vida. En grandes metrópolis brasileñas, esto significa conforto, economía y un contacto más directo con el territorio.
Tránsito en las grandes ciudades

(Freepik/Divulgação)

Además, la Generación Z es la menos satisfecha con el lugar donde vive: solo el 66% demuestra contento, contra el 78% de los baby boomers. Esta insatisfacción puede estar relacionada con el alto costo de vida, con el estándar de vivienda accesible para jóvenes y con el impacto creciente de eventos climáticos en los centros urbanos. Mientras el 51% de los boomers afirman nunca haber vivido daños climáticos, solo el 25% de la Generación Z puede decir lo mismo. Es una generación que ha crecido bajo el impacto de inundaciones, olas de calor e inestabilidades estructurales — y que, por eso, busca casas más preparadas para estos desafíos.

Nuevos modelos de habitar y los límites de la aceptación


Las alternativas a la vivienda tradicional aparecen en el estudio, pero no siempre con entusiasmo. La Generación Z demuestra apertura a formatos flexibles, pero también revela sus límites. Entre ellos, el 14% afirma que no viviría en una tiny house, mientras que otros segmentos muestran mayor rechazo. Sin embargo, estas no son el deseo mayoritario de los jóvenes — lo que refuerza que, aunque hay curiosidad por nuevos formatos, la necesidad de espacio y confort sigue siendo determinante.

(Eduardo Macarios/Divulgação)

Coliving, cohousing y modelos por suscripción, como el flex living, tienden a asociarse más a la juventud, pero aún despiertan dudas sobre privacidad y reglas. La Generación Z se interesa por la flexibilidad de estos formatos, pero aún busca un equilibrio entre vida colectiva, autonomía y sensación de pertenencia — tres pilares fundamentales para su visión de vivienda. CASACOR Publisher es un agente creador de contenido exclusivo, desarrollado por el equipo de Tecnología de CASACOR a partir de la base de conocimiento de casacor.com.br. Este texto fue editado por Yeska Coelho.