La generosa área de
532 m² de este
apartamento en el barrio de Itaim Bibi (SP) se convirtió en el nuevo hogar de una joven pareja con dos hijos. Para adaptar el espacio a la rutina de la familia, el arquitecto
David Bastos – del elenco
CASACOR SP – fue responsable de la reforma completa del inmueble. “Básicamente, los clientes pidieron que los espacios estuvieran integrados y transmitieran ligereza”, cuenta David.
(Fran Parente/Divulgação)
La reforma promovió algunas alteraciones en la planta original de la constructora, en especial en las áreas del vestidor y del
baño de la suite principal, que antes eran dos habitaciones separadas. “Posicionamos el baño en el centro del vestidor, dejando un lado del vestidor para él y otro para ella, sin paredes entre ellos, y diseñamos el box de la ducha con dos puertas, cada una abriendo hacia un vestidor”, explica el arquitecto.
(Fran Parente/Divulgação)
Otro cambio significativo fue la eliminación de las carpinterías de una parte de la terraza para integrar el espacio gourmet que, a su vez, empezó a comunicarse con la
cocina a través de una puerta y una guillotina mimetizadas en el mismo panel de madera.
(Fran Parente/Divulgação)
El concepto general del proyecto buscó transmitir la ligereza solicitada por los clientes, además de unidad visual en espacios fluidos e integrados. En la decoración, de
estilo contemporáneo, todas las piezas, incluidos muebles y obras de arte, fueron adquiridas exclusivamente para este apartamento.
(Fran Parente/Divulgação)
La selección de los muebles se basó, básicamente, en dos puntos: armonía estética y funcionalidad, con énfasis en los sofás y sillones italianos y en la mesa de apoyo de
Lucas Recchia. La selección de obras de arte también impresiona, destacando las esculturas de pared (de
Caio Marcolini), la fotografía Le Banquet des Idoles (de
Gérard Rancinan), el cuadro en tonos verdes (de
Nuno Ramos) y la grabado Fertility Suite (de
Keith Haring).
(Fran Parente/Divulgação)
La paleta de colores destaca tonos claros, combinados con elementos naturales, en especial, la madera y el paisajismo con follaje tropical diseñado por
Mauricio Prada. La extensa alfombra que delimita el área del living, las cortinas y los tapizados oscilan entre tonos de gris, beige, off white, arena y rosado, con excepción de las sillas del comedor, tapizadas en gamuza verde oliva.
(Fran Parente/Divulgação)
“Estas elecciones aportan una sensación de relajación y confort, contrastando con la agitación de la ciudad de São Paulo. Para romper con la monotonía cromática, insertamos colores en los arreglos de flores, en algunos objetos decorativos y en las obras de arte”, subraya David. En relación a los materiales y acabados, el piso del área social fue revestido con piedra natural, el de la terraza ganó un deck de madera y las paredes fueron cubiertas con paneles de madera clara.
(Fran Parente/Divulgação)
“Nuestro mayor desafío en este proyecto fue integrar la sala con la generosa
terraza de 56 m², sectorizada en un lounge y espacio con mesa para almuerzo o desayuno, de manera que fueran armoniosos cuando las carpinterías estuvieran abiertas”, finaliza.