Un refugio en São Paulo, donde el arte y el diseño se encuentran. Esta fue la propuesta del arquitecto
Romário Rodrigues – del elenco
CASACOR São Paulo – para la decoración del
apartamento de
110 m², que funciona como un segundo hogar para los clientes.
(Thiago Travesso/Divulgação)
La
sala de estar traduce la personalidad de los moradores, uniendo memorias, sofisticación y una curaduría que refleja su mirada aguda hacia el arte. "El destaque va para la obra de
Abraham Palatnik, maestro del arte cinético en Brasil, que transforma el movimiento en poesía visual, componiendo con las icónicas sillones Dinamarquesa de
Jorge Zalszupin", cuenta Romário.
(Thiago Travesso/Divulgação)
El mobiliario firmado cuenta también con el banco Marquesa de
Oscar Niemeyer, posicionado en un lugar destacado en el living.
(Thiago Travesso/Divulgação)
La
cocina puede ser integrada a través de la puerta corrediza y mantiene la misma paleta neutra de la sala. La mesa de comedor compuesta por banco y sillas permite recibir cómodamente.
(Thiago Travesso/Divulgação)
En los
dormitorios, el arquitecto une papel tapiz y ropa de cama en tonos similares. El resultado es un proyecto moderno y sofisticado, sin renunciar a la comodidad.