Inicialmente pensado para una joven pareja sin hijos en su primer hogar, este
apartamento de
110 m² tuvo que transformarse cuando la clienta descubrió que estaba embarazada. El gran desafío del proyecto firmado por el arquitecto
Natan Gil – del elenco
CASACOR São Paulo – fue la adaptación.
(Estúdio NY18/Divulgação)
La planta original, que tenía la
sala y la
cocina como prioridad para recibir amigos, tuvo que moldearse a la nueva estructura familiar. “
La segunda habitación, que era de huéspedes y oficina, tuvo que ser transformada en el dormitorio del bebé”, explica el arquitecto. Para atender esta nueva demanda y garantizar un apartamento con espacios amplios y fluidos,
el equipo optó por una reforma completa, que incluyó la demolición de uno de los cuartos y de los marcos de la terraza para expandir la sala de estar, además de la eliminación de la pared que separaba la cocina del área de servicio. (Estúdio NY18/Divulgação)
La inspiración para el diseño provino de la búsqueda de una estética sofisticada y acogedora. La paleta de colores neutros y la elección de materiales nobles fueron fundamentales para crear esta atmósfera. Uno de los aspectos destacados es el uso del mármol travertino cepillado, que recubre la pared de la sala y la encimera de la cocina, aportando una textura natural y elegante.
(Estúdio NY18/Divulgação)
El granito negro absoluto cepillado en la isla, en el aparador de TV y en la encimera de la cocina, a su vez, añade un toque contemporáneo y de contraste sutil.
El mismo piso fue utilizado en todos los projects para crear una sensación de unidad y amplitud. (Estúdio NY18/Divulgação)
En la
suite master, el equipo enfrentó el desafío de optimizar el espacio del vestidor, que era limitado. La solución fue crear, además del armario principal, un armario de soporte en el pasillo de acceso a las habitaciones, asegurando más espacio de almacenamiento para la pareja.
(Estúdio NY18/Divulgação)
La selección de muebles y objetos de diseño también fue pensada para reflejar la personalidad de los habitantes. La silla Ondine, de
Jorge Zalszupin, fue una pieza deseada por la clienta y se convirtió en un punto focal en el project, armonizando con la identidad del diseño. Otros muebles y luminarias de diseñadores reconocidos, como
Wentz Design, Gustavo Bittencourt y
Lucas Recchia, enriquecen aún más el diseño del apartamento.