Al cambiar la casa de 1,5 mil m² por el apartamento de 320 m², Maurício Nóbrega - del elenco de CASACOR Rio de Janeiro - preservó y restauró todos los muebles y obras de arte que la familia ya poseía, creando una decoración afectiva
Presentado en 25 mar 2026, 18:40

Projeto de Maurício Nóbrega. (André Nazareth/CASACOR)
El apartamento en Río de Janeiro es nuevo. Adquirido para una etapa de la vida en que la familia decidió simplificar: cambiando una casa de 1,5 mil m² en la Gávea por el inmueble de 320 m² en la Lagoa. Pero el acervo es un viejo conocido. Y no solo de los residentes: sino también del arquitecto Mauricio Nóbrega (del elenco CASACOR Río de Janeiro), responsable de este y otros cinco proyectos de reforma y decoración realizados a lo largo de 20 años para la misma familia.
Projeto de Maurício Nóbrega. (André Nazareth/CASACOR)
"Tengo una larga historia con los residentes y conozco bien ese acervo de mobiliario, que ayudé a crear. No compramos casi nada para este proyecto. Todos los muebles que ellos ya tenían fueron reaprovechados, retapizados y adaptados para el apartamento. Todo fue redistribuido", cuenta el profesional.
Projeto de Maurício Nóbrega. (André Nazareth/CASACOR)
El inmueble, aunque amplio y con una distribución clásica y muy bien pensada, necesitaba una gran renovación. Y Mauricio comenzó por un espacio casi siempre relegado: el hall del ascensor. El pasaje, que ya era grande, quedó aún mayor. Una solución inusual que posibilitó crear allí una cava y una biblioteca en el corredor con una gran estantería que ocupa toda una pared y alberga la vasta colección de libros de los residentes.
Projeto de Maurício Nóbrega. (André Nazareth/CASACOR)
El área social mantuvo la misma planta con sala de estar, comedor y balcón integrados. Y los pisos de parqué y el mármol fueron preservados. Pero lo que llama la atención, además de los muebles renovados de la familia, es el acervo de obras de arte – parte de ellas con valor afectivo ya que fue herencia de un tío. Piezas coloridas y divertidas que ayudan a aportar aún más personalidad a esta decoración ya tan cargada de colores y memorias.
Projeto de Maurício Nóbrega. (André Nazareth/CASACOR)
Ya en el área de servicio, la obra fue radical. Una parte se transformó en el vestidor de la suite principal. Mientras que la cocina se integró a la sala de almuerzo, que pasó a funcionar como una copa y, con ello, el ambiente además ganó vista a la Lagoa.
Projeto de Maurício Nóbrega. (André Nazareth/CASACOR)
El ala íntima de la casa también se modificó bastante. Aunque Mauricio mantuvo los cuatro dormitorios (dos suites, un dormitorio y un despacho), los baños fueron renovados. Los de las suites ganaron incluso un pequeño jardín en la ducha, ya que el espacio tiene bastante luz natural.



























