Un apartamento que exuda sobriedad y elegancia, con un toque de personalidad que lo hace único. Este fue el resultado del proyecto firmado por la oficina Sala2 Arquitectura – del elenco
CASACOR São Paulo –, que con algunas intervenciones puntuales transformó un
espacio de 260 m² en un hogar con la cara de los moradores.
La arquitecta
Vanessa Martins explica que el proyecto buscó optimizar el diseño existente. "Hubo cambios para aumentar el
baño master y una renovación de revestimientos que cambió al mismo tono toda la cerámica vitrificada del box en la
suite", cuenta.
El punto focal del apartamento, sin embargo, es la gran "caja" azul en el living. Hecha de madera, la estructura funciona como una conexión visual y funcional, ligando la puerta de entrada a la zona íntima, cocina y lavabo. Gracias a encajes perfectos, la "caja" parece mimetizada en el proyecto, revelando su función de forma sutil y sofisticada.
La paleta de colores, con el piso gris y la nuez en las paredes, crea un juego de temperaturas que rompe la monotonía. Esta base más profunda sirve como el fondo para destacar las piezas de diseño que puntúan el espacio, como el mobiliario icónico de Sérgio Rodrigues:
el sillón Mole y la silla Tião. Otro cambio significativo fue la adaptación de la
terraza. En lugar de la tradicional parrilla, que no encajaba en el perfil de los propietarios, el espacio ganó una gran bancada de piedra y un bar con bodega, convirtiéndose en un proyecto de convivencia y relajación.