Firmado por el arquitecto
Rodrigo Cardoso, al frente de la oficina House in Rio Arquitetura y elenco de la
CASACOR Río de Janeiro, el proyecto de reforma de este
apartamento de
163 m², en Barra da Tijuca (RJ), partió de un deseo personal: transformar un inmueble antiguo y bastante deteriorado en un nuevo hogar, más amplio y funcional, para él y su esposa, la médica dermatóloga y nutrologa Analice Chaves.
La pareja buscaba un espacio con balcón, vista al mar y ambientes cómodos para recibir amigos – todo con el máximo de integración y ligereza visual. (Luiza Schreier/Divulgação)
Con cuatro
cuartos originalmente, el apartamento tuvo su planta completamente revisada. Uno de los dormitorios fue convertido en suite, otro fue eliminado para ampliar la sala, y el antiguo cuarto de servicio fue incorporado a la nueva
cocina, que pasó a formar parte del área social. El balcón frontal y parte de un corredor también fueron integrados a la sala, aumentando aún más el área de convivencia.
“Derribamos lo que fuera posible en términos de pared para crear una planta más fluida. La idea era promover conexiones visuales y físicas entre los proyectos, además de aprovechar al máximo la entrada de luz natural”, explica Rodrigo.
(Luiza Schreier/Divulgação)
El proyecto enfrentó dos grandes desafíos: el bajo pie de apoyo y la presencia de varios pilares de grandes dimensiones, de 1,5 m x 20 cm. Para sortearlos,
el arquitecto eliminó alrededor del 70% del techo de yeso y aplicó cemento quemado de color mineral directamente en la losa y en algunas paredes, haciendo contrapunto a los acabados más cálidos y naturales.
(Luiza Schreier/Divulgação)
Entre los materiales destacados están el
suelo de madera maciza tauari en los dormitorios, las maderas con acabado de hoja natural de muiracatiara - de tono oscuro -, y la encimera del baño de la suite principal, de mármol Crema Marfil escacilhado. La elección de revestimientos neutros en off white, gris y madera trajo unidad visual, mientras que puntos de color - como el sofá rosa y las sillas y sillones azules - agregan personalidad a la sala.
(Luiza Schreier/Divulgação)
En la decoración, se mantuvieron piezas afectivas de la antigua dirección, como los cuadros de
Ana Amélia Metsavaht, la silla Lina (
Suíte Design), el sofá Platô, firmado por
Jayme Bernardo, y la mesa de centro diseñada por el propio Rodrigo con piezas de madera de un techo demolido que iban a ser desechadas. El área social también llama la atención por el mueble "flotante" creado por el arquitecto para dividir la sala y la cocina: del lado de la sala, alberga libros; del lado de la cocina, acomoda electrodomésticos y aún oculta la mesa de comidas utilizada en el día a día.
(Luiza Schreier/Divulgação)
En la suite de la pareja, el destaque va para la bañera de vidrio estilo "acuario", que conecta el lavabo con el dormitorio, y para el jardín vertical en el balcón, que garantiza más privacidad frente a los vecinos. La reforma, incluyendo proyecto, aprobación y ejecución de la decoración, fue concluida en ocho meses.