Un proyecto pensado para ser la casa de infancia de las hijas. Esta fue una de las principales solicitudes de los moradores - una pareja con dos hijas pequeñas - hecha a los arquitectos Mariana Maria Portillo y Pedro Pantoja, del estudio
BRIC Arquitetura (del elenco
CASACOR Río de Janeiro) y Portillho y Pantoja Arquitectos para su nuevo hogar, un
apartamento de
120 m² en Ipanema (RJ).
(Fotos: Juliano Colodeti, do MCA Estúdio / Produção visual: Legado Rio/Divulgação)
El nuevo apartamento está al lado del inmueble donde los clientes ya vivían de alquiler y pasó por una intensa reforma para ser adaptado al estilo de vida de los moradores. La planta original contaba con un
baño menos y la
cocina era bastante estrecha. Con la reforma, las habitaciones fueron redistribuidas para disponer de tres baños completos, una área de servicio espaciosa – con “gatificación” y baño para los gatos Isaquias y Ceará – y cocina integrada a la
sala.
(Fotos: Juliano Colodeti, do MCA Estúdio / Produção visual: Legado Rio/Divulgação)
“
Nuestro principal objetivo en todos los proyectos es alcanzar amplitud y espacio de circulación libre, porque la vida sucede en los vacíos. Es en el suelo donde la niña se sienta a jugar, en los corredores de la casa donde la familia se da los buenos días y se abraza”, reflexiona Mariana.
(Fotos: Juliano Colodeti, do MCA Estúdio / Produção visual: Legado Rio/Divulgação)
Como este será el apartamento de infancia de las hijas, se trabajaron
elementos que remiten a la experimentación y a las formas lúdicas. “Bajo el tragaluz en la habitación de la pareja, creamos un gran vestidor y un espacio multiuso, donde guardan los libros, trabajan y pasan tiempo de calidad con las niñas. También tuvimos la idea de abrir la cocina desde el inicio, imaginando a la familia tomando el desayuno alrededor de la mesa redonda integrada a la sala”, cuenta Pedro.
(Fotos: Juliano Colodeti, do MCA Estúdio / Produção visual: Legado Rio/Divulgação)
La propuesta tiene continuidad en el
cuarto de los niños, con camas montessorianas y un amplio espacio para jugar.
El papel tapiz, llamado petit bric, fue diseñado por los arquitectos. “Trabajamos un cuarto infantil y no infantilizado, trayendo formas lúdicas, femininas, obras de arte, acogimiento y alegría”, describe Mariana.
(Fotos: Juliano Colodeti, do MCA Estúdio / Produção visual: Legado Rio/Divulgação)
El dúo trabajó principalmente con materiales crudos y color blanco, explorando las texturas y la disposición de los elementos, para crear una identidad en el proyecto. Entre los destacados
, los tacos que fueron removidos para ampliar las áreas húmedas fueron tratados uno a uno y recolocados en los zócalos, alternados con piezas blancas, creando un patrón rayado que hace una transición entre el piso y la pared. (Fotos: Juliano Colodeti, de MCA Estudio / Producción visual: Legado Río/Divulgación)
Otro elemento notable es la divisoria abierta entre la sala y la cocina, hecha con ladrillos y pintada de blanco, que da la idea de una pared de cobogós. Ya en la habitación de la pareja, se preservó una franja de la pared revestida con azulejos originales, encontrados durante la demolición.
Projeto de Bric Arquitetura. (Fotos: Juliano Colodeti, do MCA Estúdio / Produção visual: Legado Rio/Divulgação)
En cuanto a la composición del mobiliario, se mantuvieron algunos muebles del acervo de los clientes, como el sofá, la silla mecedora y las hamacas, “elemento esencial en la casa de un cearense”, según el morador. Entre las nuevas piezas, destacan la mesa lateral (al lado del sofá) de
Celina Zilberberg, el banco Magrini, de
Sérgio Rodrigues, y la poltrona de mecer del
Liceu de Artes y Oficio.
(Fotos: Juliano Colodeti, do MCA Estúdio / Produção visual: Legado Rio/Divulgação)
Sobre el banco de concreto blanco, esculpido in situ, el jarrón Jaca y Graviola, de la ceramista
Hanna Englund, y la escultura Inês, de la ceramista
Maria Alice Salgado, llaman la atención. En las paredes de la sala, uno de los destacados del proyecto es la tapicería colorida y marcante, de
Apara Studio, y, en el lado opuesto, la composición de seis pequeñas obras estilo Naïf, del artista
Chico Flores.
(Fotos: Juliano Colodeti, de MCA Estudio / Producción visual: Legado Río/Divulgación)
En el cuarto de los niños, la gran escultura en forma de jirafa, del artista
Marcos Scorzelli, se propone "madurar" en la decoración junto con la casa, ya que podrá ser usada en otros contextos. “Todos nuestros proyectos suelen ser creados como un lienzo en blanco para que el cliente pueda llenar la casa con su propia historia”, finaliza Mariana.