En el séptimo piso de un edificio en
Caiobá , en la costa de Paraná, este apartamento
de 89 m² se destaca por su vista panorámica: desde allí se ve el mar y una cala virgen. Firmado por
Rodolfo Fontana –del elenco
de CASACOR Paraná– este proyecto fue concebido como un
refugio náutico de fin de semana y temporada, combinando elementos
marinos y un ambiente informal.
Para satisfacer las necesidades del cliente y su hija adulta, el diseño fue diseñado para maximizar la funcionalidad de los espacios. El proyecto eliminó el tradicional
comedor interno, reemplazándolo por una barra multifuncional, que también sirve como comedor.
La
cocina se integró al espacio del comedor, con una encimera que facilita la interacción durante las comidas y reuniones.
En el área exterior, el balcón cuenta con un banco y una mesa que complementan las opciones de comidas informales, permitiendo a los residentes y sus invitados disfrutar de la espectacular vista mientras comparten agradables momentos.
Con detalles
en azul marino , el refugio náutico utiliza una
paleta de colores que combina el blanco, el azul y el naranja . Los tonos se aplicaron sutilmente en obras de arte y detalles decorativos, aportando un aire de tranquilidad y frescura al ambiente. Los acabados redondeados y la cuidada elección de la iluminación refuerzan esta atmósfera marítima.
Uno de los mayores atractivos del proyecto es el piso: Rodolfo eligió una cerámica italiana que emula las piedras rústicas, aplicándola en todo el departamento, desde el área social hasta la cocina, pasando por las habitaciones, baños y balcón. Este suelo no sólo aporta valor estético al espacio, sino que también da sensación de continuidad y amplitud.
La
carpintería del apartamento es íntegramente chapa de roble natural, sin utilización de MDF , y con acabados lacados en azul en cocina y lavadero, así como lacados en blanco en puntos estratégicos.
Uno de los mayores desafíos que enfrentaron fue reconfigurar los
baños . "Se eliminó el baño de servicio para dar paso a un aseo, lo que requirió soluciones ingeniosas, como la instalación de un inodoro suspendido gracias al
hueco original", explica Rodolfo.
Otro desafío, según Rodolfo, llegó con el hallazgo de un pilar estructural al derribar una de las
habitaciones . La solución del arquitecto fue incorporar el pilar al diseño del bar, recubriéndolo con madera e integrando vinotecas en el mueble contiguo.