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¿Qué es la cerámica fría? Paso a paso para hacer en casa

Entiende el potencial de la cerámica fría para renovar tu decoración y aprende cómo crear piezas únicas y originales con pocos materiales

Por CASACOR Publisher

Presentado en 8 mar 2025, 12:00

Mais de 10 min de leitura
Filtro de Agua - Estudio Biologique. Proyecto de Flavia Burin para la CASACOR São Paulo 2023.

Filtro de Agua - Estudio Biologique. Proyecto de Flavia Burin para la CASACOR São Paulo 2023. (Renato Navarro)

La cerámica fría es una masa maleable ampliamente utilizada en artesanía decorativa y valorada por la facilidad en la producción y por el acabado refinado. Compuesta esencialmente por cola blanca y almidón de maíz, no requiere la tradicional cocción en horno, consolidándose solo al aire libre. Elegida frecuentemente para componer objetos decorativos y souvenirs, ofrece una increíble versatilidad al poder moldear desde pequeños adornos hasta jarrones decorativos más elaborados. Su popularidad en la decoración se debe principalmente a la practicidad y al bajo costo, asegurando resultados visuales que añaden encanto y personalidad a cualquier proyecto.
Flávia Burin y Bruna Moretti - Polvo y Gloria. Proyecto de CASACOR São Paulo 2023. En la foto, cocina con backsplash terroso y piezas de cerámica.

Flávia Burin e Bruna Moretti - Pó e Glória. Projeto da CASACOR São Paulo 2023. (Renato Navarro/CASACOR)

Características de la cerámica fría


La cerámica fría tiene varias características que la hacen ideal para trabajos de artesanía y decoración. Entre sus principales características, se destacan:

  • No requiere horno: La cerámica fría no necesita ser cocida en horno, ya que el proceso de secado ocurre naturalmente al aire.

  • Fácil de moldear: La masa de cerámica fría es maleable y puede ser fácilmente moldeada en diversas formas, lo que facilita la creación de piezas detalladas y personalizadas.

  • Secado rápido: Después de ser moldeada, la cerámica fría se seca rápidamente, lo que permite que las piezas sean finalizadas en un corto período de tiempo.

  • Ligereza: Las piezas de cerámica fría suelen ser más ligeras en comparación con la cerámica caliente, haciéndolas adecuadas para artículos decorativos y de artesanía que no requieren resistencia a impactos.

  • Acabado liso y detallado: La masa de cerámica fría permite un acabado liso y detallado, lo que es muy apreciado en piezas decorativas y artesanales.

  • Versatilidad: Puede ser aplicada en una amplia gama de proyectos de artesanía, como bisutería, recuerdos, adornos navideños, flores artificiales, entre otros.

  • Pintura y acabado: Después de secar, la cerámica fría puede ser pintada, decorada o incluso revestida con barnices, proporcionando un acabado final de acuerdo con el gusto del artesano.

  • Durabilidad limitada: Aunque es más resistente que otras masas de modelado, la cerámica fría no tiene la misma durabilidad y resistencia que la cerámica caliente, siendo más susceptible a roturas y daños si se expone a condiciones extremas.

Estas características hacen que la cerámica fría sea muy popular en trabajos manuales y artesanales, pero es importante señalar que es más adecuada para objetos decorativos o que no requieren gran resistencia estructural.

Cómo hacer cerámica fría en casa: paso a paso simple


Si deseas unirte a esta tendencia y hacer tus propias piezas a mano, es importante seguir algunos pasos simples y adquirir los materiales correctos para que el proceso sea efectivo:
  • Cola blanca (cola escolar)
  • Almidón de maíz (maicena)
  • Vaselina líquida o aceite de bebé
  • Agua
  • Crema hidratante (opcional)
  • Pintura acrílica (para pintura, opcional)
  • Colorante (opcional)
  • Harina de trigo (opcional, dependiendo de la receta)
  • Esencia o aromatizante (opcional, para dar olor)
A continuación, verifica el paso a paso:

1. Separa los materiales necesarios


Cerámica fría Primero, organiza todos los materiales necesarios para hacer la cerámica fría. Debes tener en mano cola blanca, almidón de maíz, vaselina líquida o aceite de bebé, vinagre blanco y crema hidratante para manos. Tener todo separado previamente hace el proceso más eficiente y cómodo.

2. Mezcla los ingredientes correctamente


Cerámica fría

(Pinterest/Divulgação)

En un recipiente adecuado, añade dos tazas de almidón de maíz y dos tazas de cola blanca en la misma proporción. Agrega una cucharada rasa de vaselina líquida y una cucharada de vinagre blanco para conferir elasticidad y evitar la formación de moho. Mezcla todo cuidadosamente hasta obtener una masa homogénea y viscosa.

3. Modela la masa hasta alcanzar el punto ideal


Cerámica fría

(Pinterest/Divulgação)

Coloca esta mezcla en una superficie lisa espolvoreada con almidón de maíz y trabaja la masa usando las manos bien hidratadas con crema. Amasa todo hasta que la cerámica fría ya no esté pegajosa, adquiriendo una textura suave, elástica y fácil de modelar.

4. Deja descansar la masa


Cerámica fría

(Pinterest/Divulgação)

Después de alcanzar el punto deseado, coloca tu cerámica fría en una bolsa plástica bien cerrada o envuélvela con film plástico. Déjala descansar por cerca de 24 horas a temperatura ambiente. Evita el contacto con el aire para conservar su maleabilidad y calidad.

5. Desarrolla tus piezas y personaliza la decoración


Cerámica fría

(Pinterest/Divulgação)

Pasado el período de descanso, tu cerámica fría está lista para cobrar vida! Moldea jarrones, esculturas, portaretratos, o pequeños adornos según tu creatividad. Recuerda dejar que las piezas se sequen completamente al aire libre antes de pintarlas con pintura acrílica o barniz para un acabado brillante y duradero.

¿Cuál es la diferencia entre la cerámica tradicional y la fría?


La principal diferencia entre cerámica fría y cerámica caliente está en el proceso de fabricación y en el tipo de uso al que están destinadas.

La cerámica fría no necesita horno para ser curada, siendo moldeada y seca al aire, con una composición que involucra polímeros, resinas y aditivos que se solidifican sin el calor intenso. Es más práctica y rápida de trabajar, siendo utilizada para artesanía, decoración, recuerdos, bisutería y artículos que no requieren gran resistencia.

Cerámica producida por Cris Souza

Cerámica producida por Cris Souza. (Divulgación/CASACOR)

Por otro lado, la cerámica caliente necesita ser cocida en un horno a altas temperaturas, proceso que la hace más resistente y duradera. Hecha a partir de arcillas y minerales, se utiliza para fabricar utensilios domésticos, cerámica artística, ladrillos, azulejos y otros artículos que necesitan soportar desgaste y altas temperaturas.

En resumen, la cerámica fría está indicada para trabajos de decoración y arte, mientras que la cerámica caliente es más adecuada para objetos utilitarios y estructurales que requieren mayor resistencia.

Cuidados necesarios


La cerámica fría requiere algunos cuidados específicos para garantizar que las piezas duren más y mantengan su calidad. Aquí hay algunos cuidados importantes:

  • Evitar humedad excesiva: La cerámica fría es sensible a la humedad, lo que puede causar deformaciones o ablandamiento. Por lo tanto, debe ser guardada en lugares secos, lejos de ambientes húmedos.

  • Almacenamiento adecuado: Para evitar que se seque, la cerámica fría debe ser almacenada en bolsas plásticas bien cerradas o en recipientes herméticos cuando no esté siendo utilizada.

  • Evitar impacto: Aunque la cerámica fría es relativamente ligera, puede romperse fácilmente. Por lo tanto, es importante manejar con cuidado y evitar caídas o impactos fuertes.

  • Mantener lejos de calor excesivo: La cerámica fría puede perder su forma o deformarse si se expone a altas temperaturas, así que evita colocarla cerca de fuentes de calor, como lámparas muy calientes o hornos.

  • Pintura y acabado: Después de secar, la cerámica fría puede ser pintada. Al hacerlo, usa pinturas acrílicas y finaliza con una capa de barniz o sellador para dar mayor protección y durabilidad a la pieza.

  • Manipulación después de secar: Después de secarse, la cerámica fría puede ser más frágil, así que maneja las piezas con más cuidado para evitar que se rompan.

  • Limpieza delicada: Para la limpieza, utiliza un paño húmedo y evita el uso de productos químicos agresivos que puedan dañar la superficie de la pieza.

  • Reparación de grietas: Si la cerámica fría se quiebra, puedes utilizar un pegamento específico para reparaciones, pero siempre con cuidado para no dañar aún más la pieza.