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Cold plunge: qué es esta práctica y cuáles son sus beneficios

Descubre qué es el cold plunge, cómo funciona y los principales beneficios de esta práctica para el cuerpo y la mente, además de cuidados esenciales.

Por CASACOR Publisher

Presentado en 14 sept 2025, 9:32

05 min de leitura
Cold plunge: qué es esta práctica y cuáles son sus beneficios
En los últimos años, el cold plunge — o baño de inmersión en agua helada — ha ganado espacio en gimnasios, spas e incluso en las casas de personas que buscan mejorar el bienestar físico y mental. Esta práctica, que antes era común solo entre atletas de alto rendimiento, se ha popularizado por prometer alivio muscular, aumento de energía e incluso mejora en la disposición mental. Pero, ¿qué significa exactamente sumergirse en agua fría, cómo hacerlo correctamente y cuáles son los cuidados necesarios para evitar riesgos? Neste artigo, vamos explorar a origem do cold plunge, seus benefícios respaldados por pesquisas científicas e as recomendações para quem deseja começar a incluir a técnica na rotina. ¿Qué es cold plunge? El término cold plunge proviene del inglés y significa “inmersión fría”. Se trata de una práctica en la que el cuerpo es sumergido, parcial o totalmente, en agua fría — generalmente entre 10 °C y 15 °C — por un corto período de tiempo, que puede variar de 2 a 10 minutos, dependiendo de la tolerancia de la persona. Históricamente, baños fríos son utilizados desde hace siglos en diferentes culturas. Los nórdicos, por ejemplo, alternan entre saunas calientes y un chapuzón en lagos helados, mientras que en la tradición japonesa existe el misogi, ritual de purificación con agua fría. Hoy, la práctica se ha modernizado: hay tanques específicos, bañeras con control de temperatura y hasta spas que ofrecen el servicio como parte de protocolos de recuperación. Los beneficios de esta práctica: Diversos estudios han investigado los efectos del cold plunge en el cuerpo humano. Entre los principales beneficios, destacan:
  • Recuperación muscular más rápida: el agua fría ayuda a reducir inflamaciones y microlesiones después de entrenamientos intensos, disminuyendo el dolor muscular.
  • Mejora de la circulación sanguínea: el choque térmico provoca que los vasos se contraigan y dilaten, estimulando el sistema cardiovascular.
  • Aumento de la energía y disposición: la inmersión activa el sistema nervioso simpático, liberando adrenalina y noradrenalina, lo que genera una sensación de alerta y bienestar.
  • Fortalecimiento del sistema inmunológico: la exposición al frío puede estimular la producción de glóbulos blancos, aumentando la resistencia del organismo.
  • Reducción del estrés y mejora del ánimo: la práctica favorece la liberación de endorfinas y dopamina, hormonas relacionadas con el placer y la relajación.
  • Mejora en la calidad del sueño: al regular la temperatura corporal, muchas personas reportan dormir mejor después de sesiones regulares de cold plunge.
¿Cómo realizarla correctamente? Para garantizar seguridad y aprovechar los beneficios, es importante seguir algunas recomendaciones: Elige el lugar adecuado: puede ser una bañera, tanque o piscina propia para la práctica. En casa, hasta una ducha fría prolongada puede servir como inicio. Controla la temperatura: mantén el agua entre 10 °C y 15 °C para principiantes. Temperaturas más bajas deben ser usadas con precaución y por personas ya adaptadas. Tiempo de exposición: comienza con 2 a 3 minutos y aumenta gradualmente, respetando el límite del cuerpo. Respiración consciente: inhala y exhala profundamente para controlar el choque térmico y evitar hiperventilación. Frecuencia: de 2 a 4 veces por semana ya es suficiente para sentir beneficios, aunque los atletas pueden incluir la práctica diariamente. Cuidados y peligros: Aunque es una técnica segura para la mayoría de las personas, el cold plunge requiere atención. Individuos con enfermedades cardiovasculares, hipertensión descontrolada o problemas respiratorios deben consultar a un médico antes de comenzar. Es importante evitar largos períodos de exposición, ya que el frío excesivo puede llevar a la hipotermia. Otro riesgo es el choque térmico, especialmente para aquellos que salen de un ambiente muy caliente, como sauna o baño de hidromasaje. Por lo tanto, la transición debe hacerse con cuidado y observando las señales del cuerpo. Las mujeres embarazadas, niños pequeños y personas con baja inmunidad deben adoptar protocolos personalizados y supervisados. Si hay mareo, hormigueo excesivo o dolor intenso, es necesario salir del agua inmediatamente. CASACOR Publisher es un creador de contenido exclusivo, desarrollado por el equipo de Tecnología de CASACOR a partir de la base de conocimiento de casacor.com.br. Este texto fue editado por Yeska Coelho.