Durante la entrevista, Sebastião Salgado compartió sus pensamientos sobre la memoria, la historia y el papel de la fotografía como lenguaje y testimonio.
Presentado en 23 may 2025, 13:55

50 años de la Revolución de los Claveles, por Sebastião Salgado - MIS (mayo 2024) (Sebastião Salgado)
En mayo de 2024, la CASACOR tuvo el placer de acompañar uno de los últimos compromisos públicos de Salgado en Brasil. En el Museo de la Imagen y el Sonido (MIS), en São Paulo, presentó su exposición sobre la Revolución de los Claveles — movimiento que, en 1974, puso fin a la dictadura militar en Portugal. Sebastião Salgado no solo vivió ese momento de cerca, sino que comenzó allí a desarrollar su lenguaje fotográfico. “Aprendí a fotografiar en Portugal. Nunca había usado flash antes — fue allí donde hice mi primera foto con flash. Fue un período esencial en mi formación”, contó él.
Durante la conversación con periodistas, el fotógrafo reflexionó sobre el papel de la imagen y la subjetividad de la mirada: “La fotografía no muestra una realidad absoluta. Muestra el punto de vista de quien está detrás de la cámara. Siempre es subjetiva, nunca objetiva.”
Salgado también habló sobre su experiencia como profesor de fotografía en Portugal y sobre lo que, para él, diferencia una imagen común de una que realmente comunica. “Durante los años en que di clases de fotografía en Portugal, me di cuenta de que pocos realmente seguirían el camino. Yo decía: primero estudien sociología, antropología, luego vuelvan a la fotografía. La imagen gana otro peso cuando entiendes el mundo que estás intentando registrar.”
Siempre directo, comentó sobre la banalización de la fotografía en la era digital: “No porque tengas un celular eres fotógrafo. La fotografía es más que eso. Es el espejo de la sociedad en la que vivimos. Y hoy, desafortunadamente, hay pocos fotógrafos de verdad.”
Finalmente, dejó una de sus reflexiones más marcantes: “La fotografía se siente. Tocas, ves, genera memoria. Una buena fotografía cuenta una historia. Produce recuerdo, construye una memoria colectiva.”
Las palabras de Sebastião Salgado siguen resonando — así como sus imágenes. Incluso después de su partida, su obra reafirma la fotografía como memoria, testimonio y lenguaje del tiempo.