Desde las granjas coloniales hasta las casas modernistas, las salvaged stays revelan cómo la arquitectura histórica puede cobrar nueva vida a través de la hospedaje
Presentado en 18 feb 2026, 10:00

Paraty (Pixabay/Divulgação)
El término salvaged stays llamó la atención después de aparecer en el informe "Unpack '26: The Trends in Travel", del grupo Expedia, conglomerado al que pertenece Hotels.com. Según la investigación, más viajeros están buscando hoteles con historia – lo que expresa no solo una tendencia turística, sino también un cambio de comportamiento.
Los salvaged stays son, esencialmente, hospedajes instalados en edificaciones preexistentes — muchas veces construidas hace décadas o siglos — que pasan por procesos cuidadosos de restauración y adaptación. En lugar de ofrecer "solo" lujo, se presentan como opciones para quienes buscan experiencias auténticas, conectadas a la memoria y a la identidad local.
Pelourinho (Pixabay/Divulgação)
Un aspecto central de los salvaged stays es el equilibrio entre preservación y funcionalidad. La adaptación debe cumplir con las normas actuales de confort y seguridad, incluyendo instalaciones modernas, accesibilidad y soluciones sostenibles. El resultado es un diálogo entre lo antiguo y lo nuevo, en el que la arquitectura histórica se convierte en protagonista de la experiencia.
edificio copan - oscar niemeyer (Blog Turistando/Divulgação)
Además, estos hospedajes suelen estar ubicados en áreas urbanas consolidadas o centros históricos. Al reocupar edificios antes subutilizados, contribuyen a dinamizar barrios y fortalecer el turismo cultural. Así, los salvaged stays no son solo lugares para dormir, sino espacios de inmersión en la narrativa arquitectónica de cada destino.
Brasil, con su diversidad histórica y arquitectónica, ofrece ejemplos relevantes de este movimiento. Desde casarones coloniales hasta edificios industriales rehabilitados, los salvaged stays están ganando espacio en diferentes regiones del país. Algunos ejemplos incluyen:
En el centro histórico de Paraty, diversos casarones de los siglos XVIII y XIX han sido transformados en pousadas. Las fachadas preservadas, los patios internos y los techos de madera dialogan con mobiliario contemporáneo. Un buen ejemplo es el Sandi Hotel, que ocupa un casarón antiguo que ya fue la primera escuela de la ciudad y la Casa de la Moneda, durante el ciclo del oro.
Sandi Hotel (Divulgação/Divulgação)
En el corazón del centro histórico de Salvador, sobrados coloridos pasaron por restauración para albergar pequeños hoteles y casas de temporada. Elementos como azulejos portugueses, balcones de hierro y techos altos fueron preservados. Entre los más conocidos, están el Villa Bahia, el Casa do Amarelindo y el Convento do Carmo, que fue uno de los mayores y más antiguos conventos de la Orden Carmelita en el país.
Convento do Carmo (Divulgação/Divulgação)
En la capital paulista, antiguos galpones y edificios históricos han sido convertidos en hoteles y hospedajes contemporáneos. Ladrillos expuestos, estructuras metálicas y grandes vanos se mantienen como parte de la identidad visual. Los edificios Copan, Mirante do Vale, Esther y Germaine Burchard son solo algunos con apartamentos disponibles para alquiler temporal.
Germaine Burchard (Divulgação/Divulgação)
Casarones rurales del periodo del ciclo del café o del oro se están adaptando para recibir huéspedes. Terrazas amplias, pisos originales y capillas anexas forman parte del conjunto arquitectónico preservado. En este sentido, vale la pena citar el Hotel Fazenda Fonte Limpa, de 1742, declarado patrimonio por el Instituto Estadual del Patrimonio Histórico y Artístico de Minas Gerais.
Hotel Fazenda Fonte Limpa (Divulgação/Divulgação)
En ciudades como Río de Janeiro y Brasilia, residencias modernistas diseñadas por arquitectos reconocidos han sido restauradas y abiertas al público como casas de temporada. Líneas rectas, brises y la integración con el entorno natural son valorados. En este caso, los salvaged stays no solo preservan la arquitectura del siglo XX, sino que también permiten que el huésped experimente el espacio tal como fue concebido originalmente.
residencia vilanovas Artigas (Nelson Kon/Divulgação)