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Arquitectura

5 capillas en Brasil firmadas por grandes nombres de la arquitectura

Conozca capillas que revelan la diversidad y riqueza de la arquitectura religiosa en Brasil firmadas por los nombres más prominentes de la arquitectura nacional

Por Rafaela de Oliveira

Presentado en 12 abr 2025, 7:00

08 min de leitura
5 capillas en Brasil firmadas por grandes nombres de la arquitectura
La arquitectura religiosa siempre ha sido un campo para experimentaciones formales y expresiones artísticas profundas. En Brasil, algunas capillas se han convertido en íconos no solo por su relevancia espiritual, sino también por la genialidad de sus autores. Diseñadas por arquitectos de distintas épocas y estilos – del barroco minero al modernismo y brutalismo –, estas obras revelan cómo el espacio sagrado puede ser reinventado a través del arte, de la técnica y de la sensibilidad al contexto. Conozca cinco capillas brasileñas firmadas por grandes nombres de la arquitectura:

1. Capilla Santa María de los Ángeles - Lina Bo Bardi


Capilla Santa María de los Ángeles

(Nelson Kon/Divulgação)

Ubicada en Vargem Grande Paulista, São Paulo, la Capilla Santa María de los Ángeles fue un proyecto realizado por Lina Bo Bardi en colaboración con los arquitectos André Vainer y Marcelo Ferraz, en 1978. Construida con mampostería de bloques de cemento y revestida con una mezcla de arena, cemento y tierra local, la capilla es un ejemplo de simplicidad y austeridad características de la fe franciscana. ​Su ligereza proviene precisamente del diálogo con el proyecto natural y de la ausencia de excesos. La luz natural es filtrada por las aberturas laterales, lo que refuerza la espiritualidad del espacio.

2. Iglesia de San Francisco de Asís (Iglesia de Pampulha) - Oscar Niemeyer


Iglesia de San Francisco de Asís

(Divulgação/Divulgação)

La Iglesia de Pampulha, en Belo Horizonte, fue diseñada por Oscar Niemeyer en 1943 como parte del conjunto arquitectónico encargado por Juscelino Kubitschek. Con sus formas curvas e innovadoras para la época, la capilla es un hito de ruptura con los modelos coloniales y eclécticos de la arquitectura religiosa brasileña. El edificio está cubierto por bóvedas parabólicas en concreto armado, que crean un perfil suave, fluido y escultórico. La fachada principal está decorada con paneles de azulejos de Cándido Portinari, que retratan escenas de la vida de San Francisco de Asís. Los jardines son obra de Roberto Burle Marx, que utilizó especies nativas, curvas orgánicas y composición cromática en los canteros. Declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 2016, la iglesia es uno de los mayores ejemplos de la síntesis de las artes promovida por el modernismo nacional.

3. Iglesia de San Francisco de Asís - Aleijadinho


Iglesia de San Francisco de Asís

(Divulgação/Divulgação)

Situada en Ouro Preto, Minas Gerais, la Iglesia de San Francisco de Asís es una obra maestra del barroco minero y del legado de Antônio Francisco Lisboa, el Aleijadinho. Erguida entre 1766 y 1771, la iglesia es un testimonio de la habilidad escultórica y arquitectónica del artista, que también firma los elementos en piedra jabonosa de la fachada y el proyecto general del edificio. La planta sigue el modelo típico de las iglesias setecentistas mineras, con nave única, capilla mayor elevada y torre doble. La fachada es el gran destaque, con volutas y frontón ondulado, características del estilo rococó. La combinación entre pintura y arquitectura crea una atmósfera de intensa emoción barroca, donde el arte se pone al servicio de la fe.

4. Iglesia San Bonifacio - Hans Broos


Iglesia San Bonifacio

(Divulgação/Divulgação)

La Iglesia San Bonifacio, en São Paulo, es una de las obras más expresivas del arquitecto Hans Broos. Construida entre 1964 y 1966 para atender a la comunidad luterana de origen alemán, la iglesia se destaca por la contundencia de sus formas y por el uso casi escultórico del concreto aparente que representa el brutalismo paulista. La volumetría de la iglesia recuerda una fortaleza espiritual: paredes altas, con pocas aberturas y iluminación indirecta, que crean un espacio introspectivo y silencioso, incluso con su interior lleno de un altar minimalista, sin ornamentos.

5. Capilla Nuestra Señora de Fátima - Oscar Niemeyer


Capilla Nuestra Señora de Fátima

(Divulgação/Divulgação)

Inaugurada en 1958, la Capilla Nuestra Señora de Fátima es considerada el primer templo católico en mampostería de Brasília. Con trazos ligeros y modernos, Niemeyer optó por una estructura que remite a la forma del sombrero de monjas, sostenida por tres pilares que forman una . El interior de la iglesia tenía pinturas de Alfredo Volpi, que fueron cubiertas por pintura azul en los años 1960. En 2009, Francisco Galeno creó nuevas pinturas inspiradas en la obra de Volpi. Ya la fachada externa está adornada con azulejos de Athos Bulcão, presentando figuras como la Estrella de Belén y la Paloma del Espíritu Santo. La obra revela la habilidad de Niemeyer en traducir la fe a través de la geometría pura y la relación con la luz.