En la serie de Netflix, Barcelona surge como personaje — y la herencia arquitectónica de Antoni Gaudí ayuda a construir la atmósfera simbólica y emocional de la narrativa
Presentado en 28 ene 2026, 14:00

Captura de tela 2026-01-27 154513 (Netflix/CASACOR)
La influencia de Gaudí es perceptible en la forma en que los espacios son enmarcados y vividos por los personajes. Fachadas sinuosas, interiores casi oníricos y la presencia simbólica de la ciudad evocan una arquitectura que rompe con el racionalismo estricto y apuesta por la emoción, la espiritualidad y la naturaleza como fuerzas estructurantes. Así como en las obras del arquitecto catalán, Cidade de Sombras construye un projects donde nada es totalmente lineal — todo parece estar en transformación.
Barcelona em cena: série 'Cidade de Sombras' dialoga com arquitetura de Gaudí (Netflix/CASACOR)
Antoni Gaudí (1852–1926) fue uno de los principales exponentes del modernismo catalán y redefinió la arquitectura al integrar arte, ingeniería y simbolismo religioso en proyectos de fuerte identidad visual. Obras como la Casa Batlló, el Parque Güell y la Casa Milà desafiaron los patrones estéticos y técnicos de su tiempo, apostando por formas orgánicas inspiradas en la naturaleza y soluciones estructurales innovadoras. Su proyecto más ambicioso, la Basílica de la Sagrada Familia, atravesó generaciones y, tras más de un siglo de obras, tiene conclusión prevista para 2026 — año que marca el centenario de la muerte del arquitecto.
Barcelona em cena: série 'Cidade de Sombras' dialoga com arquitetura de Gaudí (Netflix/CASACOR)
Al acercar la ficción y la ciudad real, Cidade de Sombras refuerza cómo la arquitectura puede ser narrativa: no solo escenario, sino lenguaje. La serie se apropia del imaginario construido por Gaudí para amplificar sus propios temas — espiritualidad, conflicto interno, belleza y extrañeza. En la serie, Barcelona reafirma su papel como espacio simbólico, donde pasado, presente y futuro coexisten, así como en las obras del arquitecto que la eternizó.