Denise Barretto utilizó elementos de la arquitectura paulista de los años 1960 para construir una sala de estar de 80 m², con una distribución bien definida que valora la interacción con familiares y amigos. Como referencias al siglo XX, el arquitecto optó por tejidos más gruesos, como el terciopelo, así como por formas orgánicas en el mobiliario bien distribuido. El proyecto forma parte de la exposición Artefacto 2020.
Según Denise, las obras de arte desempeñan un papel fundamental a la hora de completar el entorno. “Su selección da forma a la personalidad del espacio. Aquí nacieron juntos el proyecto y la pantalla de lámina de cobre, la lámpara de Ingo Maurer dialoga con la obra de Roberto Cimino”.[hoja informativa]