Ubicado en Campo Grande, capital de Mato Grosso do Sul, este gran apartamento – en total,
251 m² de área involucrada en el proyecto – buscó
ampliar sus áreas sociales para una mejor acogida. El proyecto fue planificado y desarrollado por
FCstudio .
El acceso al apartamento se realiza a través de un
ascensor privado situado en la mitad del piso. Éste estaba rodeado por una
caja de madera de freijó que se prolonga hasta el salón, donde se aprovecharon las carpinterías para crear nichos. Lo mismo se hizo en el
quincho, bodega y cocina . De esta forma, los espacios entre estos elementos principales son fluidos y sectorizados al mismo tiempo.
Madera ,
piedra y
acero están muy presentes en la composición, casi como testigos de la veracidad de los materiales, que se muestran tal cual son: sin adornos. En cuanto al mobiliario, cabe destacar que fue comisariado por Flávio Castro o desarrollado por el propio estudio. La
cromática, las dimensiones y el lenguaje de cada pieza fueron determinantes para crear una
atmósfera coherente en todos los ambientes, donde las sensaciones buscadas –comodidad, funcionalidad y armonía– afloran de forma natural.
La incorporación del balcón y la eliminación de un baño y una suite dieron como resultado que el
área social duplique su tamaño , más acorde a las necesidades del residente, que suele recibir amigos. Aún en el área social, una
lámpara arquitectónica diseñada por el estudio separa la sala del comedor, al tiempo que
ilumina el espacio de una manera poco convencional .

Una
librería de acero de casi 12 metros lineales camufla el paso entre la zona social y la íntima, donde se reservan las tres suites. Además, una bodega está protegida por dos puertas de cristal al lado del ascensor.
Según el estudio, el proyecto tradujo en arquitectura "la pasión del cliente por el diseño,
sin dejar de lado la funcionalidad y el disfrute de la vista del parque de la ciudad de enfrente".