Los diseñadores a quienes les gusta superar sus propios logros a menudo se topan con un desafío categórico de la profesión: después de todo, ¿cómo crear un espacio verdaderamente democrático que se adapte a los gustos de todos? Después de cuatro años,
Fernando Piva regresa a
CASACOR São Paulo con el objetivo de responder exitosamente a la pregunta.
Estúdio Plural se centra en nuevas formas de vida y, como su nombre indica, se basa en una intención de pluralidad. Se adapta así a cualquier perfil y pretende atender a una diversidad de públicos, edades y gustos.
Funcionalidad y confort fueron las premisas para crear un generoso salón que domina la mayor parte de los 89 m². Fernando priorizó el bienestar, la practicidad cotidiana y el uso de materiales que aporten sensación de refugio y que fomenten el contacto. De esta forma, diferentes texturas conforman los revestimientos, muebles y acabados.
El despacho y una barra completan el salón, coloreado en tonos verdosos, beige y grises. Lleno de piezas clásicas, como el sillón Mole de
Sergio Rodrigues y la silla Milhazes de
Bernardo Figueiredo , el espacio también se comparte con piezas de
Jader Almeida ,
Arthur Casas y el sillón Dina de
Fernando Mendes , revelando una curaduría muy cuidada y detallada. “Siempre destaco en mis proyectos el diseño nacional, mezclado con referencias internacionales”, afirma.
El espacio cuenta además con dormitorio, baño y cocina. “Quería mantener el dormitorio como un ambiente exclusivo para descansar, relajarse y dormir, dejando otras funciones a otros espacios”, explica. “Mi trabajo es contemporáneo, con referencias a los años 40 y 50. Me gusta moverme entre los estilos más diversos. Por eso quiero, con Estúdio Plural, traer un proyecto que pueda contemplar la vida actual y nuevas formas de vivir”.