La arquitecta
Amanda Miranda tuvo que actualizar la
habitación de
9 m² de su hija Bibi (Ana Beatriz) para atender a las necesidades de la niña de 7 años. “
La antigua configuración perdió sentido. Sentía falta de carpintería pensada para que ella se arreglara, estudiara y eventualmente hospedara a una amiguita, además de soluciones para guardar juguetes de forma más organizada, dejando todo a la vista, y nichos cerca de la cama para acomodar libros”, explica.
(Juliano Colodeti, do MCA Estúdio/CASACOR)
Ya Bibi quería, además de una TV en la habitación, que la
nueva decoración estuviera inspirada en una selva con animales. Fue por eso que Amanda eligió un
papel tapiz en tonos terrosos (con un estampado de follajes ‘poblados’ de jaguares, monos y tucanes) y completó la parte superior de las paredes con otro papel, estampado con las manchas de jaguar, en tonos más rosados. “A mi hija le encanta el rosa y, además, ya tenía un cabecero rosado que queríamos aprovechar”, dice Amanda.
(Juliano Colodeti, do MCA Estúdio/CASACOR)
El concepto del proyecto fue, entonces, crear una selva con clima de sabana, repleta de animalitos más salvajes, y mezclar con carpinterías con acabado de hoja natural de roble para traer la sensación de acogimiento, además de la laca amarilla para calentar el espacio. Aunque predomina el estilo contemporáneo en la decoración, la
arquitecta agregó toques del estilo boho a través de algunos elementos de fibra, como las sillas de ratán y el cabecero de la cama. (Juliano Colodeti, do MCA Estúdio/CASACOR)
La habitación fue sectorizada en un área para arreglarse a la entrada (con un tocador de un lado y un armario del otro), seguida de un área de estudios con una amplia mesa que acomoda hasta dos personas y, al fondo, debajo de la ventana, un área de dormir, con un colchón extra abajo. “
Este diseño con muebles y carpinterías pegados a las paredes fue intencionado para liberar más espacio para juegos en el centro de la habitación”, justifica la arquitecta. “Incluso, cambiamos la puerta de entrada por un modelo corredero para no haber obstáculo en el acceso al armario y al tocador”, añade.
(Juliano Colodeti, do MCA Estúdio/CASACOR)
“El mayor desafío de este proyecto fue atender al extenso programa de necesidades de Bibi dentro de un
espacio compacto de solo 9 m² y conseguir ejecutar todo en un mes”, finaliza la arquitecta Amanda Miranda.