Este espacio es un emotivo homenaje al señor Manoel Machado y su familia, moradores originales de la casa donde se realiza la exposición. También es un homenaje a la ciudad natal de Manoel, Areial, en el interior de Ceará. La inspiración proveniente de esta tierra árida y rústica se refleja en todo el ambiente, con sus colores terrosos y elementos que cuentan la historia de la persona homenajeada. El espacio es una fusión perfecta entre lo antiguo y lo contemporáneo, evocando un club privado de caballeros con un ambiente austero y elegante, ideal para leer, conversar, tomar whisky y escuchar música. Elementos impresionantes, como espejos circulares que se extienden hasta el infinito, columnas de piedra conectadas a amplios estantes, una alfombra majestuosa y una lámpara de araña de madera, crean una sensación de poder y sofisticación. Esta habitación es verdaderamente una obra de arte que trae recuerdos y ofrece confort a través de la arquitectura y la decoración.