El balcón de nuestra suite presidencial rezuma brasilidad y alegría. En colaboración con la arquitecta Gisele Taranto, los paisajistas Maíra y Kaio Duarte Silva transformaron este espacio en un jardín (casi) comestible con una mezcla de plantas ornamentales y utilitarias que sirven de alimento para el espíritu y también para el cuerpo, como lo son las PANC y verduras. Una idea que puede replicarse fácilmente en propiedades más pequeñas, especialmente en una época en la que el autocuidado se ha vuelto tan esencial.