La simplicidad de los helechos y las plantas tropicales se contrapone a la sofisticación de las macetas vietnamitas en un jardín sereno. Espacio para revivir recuerdos afectivos, ofreciendo un respiro en medio del bullicio urbano. Plantas de diferentes tonos, formas y texturas armonizan con el sofá en forma de guijarro. El sonido del agua es una invitación a descansar, reflexionar y conectar con las propias raíces.