Un balcón para reuniones relajadas alrededor de la mesa, con el arte de cocinar en el centro de la propuesta. La elección de los colores, la luminosidad del espacio y los materiales que lo revisten crean una atmósfera de bienestar que, al llegar, hace perder las ganas de marcharse. El mobiliario está diseñado por Jáder Almeida y Bruno de Carvalho, obras de arte y poemas de Claudia Schroeder y Heloísa Crocco y el paisajismo de Flávia D'Urso.