Ney Lima y Walléria Teixeira rescatan memorias afectivas de la vivencia goiana, cuando la cocina era el punto de encuentro entre personas queridas para crear el espacio. Belleza, arte y el placer de la gastronomía se unen en un projects funcional y acogedor de 110m2. Llama la atención la iluminación exclusiva, el cobogó Hana en diferentes tonalidades de gris, la bancada verde con cocina empotrada en la piedra y la elegante mesa amorfa. Obras de arte completan el espacio, reforzando el carácter afectivo y sofisticado del proyecto.