El entorno ofrece una propuesta sensorial, donde se potencian los cinco sentidos: el oído, a través del sonido del agua; el tacto, con materiales naturales que pueden y deben ser tocados en todo el espacio; el olfato, eligiendo algunas plantas que exudan perfumes específicos; paladar, con el espacio gourmet; y visión, a través de las formas y texturas del proyecto, presentes en los materiales y el juego de luces y sombras. El nombre proviene de la madera de los muebles sueltos, que representa resistencia y durabilidad y hace referencia a la flora del sertón central de Ceará.