Entre el gesto y la materia, entre el sueño y lo concreto — nace la librería de CEPE. La estantería principal no es carpintería, sino arquitectura, incorporada al propio cuerpo de la pared. Como un libro abierto, organiza el acervo en nichos continuos, transformando la experiencia de lectura en permanencia. En el centro, una mesa de piedra suspendida por poleas revela el juego entre peso y ligereza: libros y esculturas se equilibran como palabras en suspensión.