El papel tapiz pintado a mano por Dominique Jardy compone el fondo artístico y sensible de este baño funcional de 25 m2, abundantemente iluminado por los marcados ventanales en arco del edificio. Al ocupar gran parte de los proyectos, las plantas purifican el aire y regulan la humedad, como si la vida brotase de la construcción. "Sembrar sueños es permitir que la naturaleza penetre la casa y la rutina. Es imaginar un mundo donde el concreto no sofoca el verde, lo protege. Un mundo en el que lo cotidiano también puede ser poético, sensible y profundamente humano", resumen las socias Priscila Sunao y Letícia Figueiredo. Destaca el contraste de la silla Terra, de Pedro Luna: en ella, la estructura metálica, fría y firme, encuentra el tejido artesanal, hecho a mano con delicadeza.