La valorización de la mano de obra de artistas, artesanos y emprendedores sergipeños fue el punto de partida para la creación del espacio, que nace con el propósito de evidenciar lo que Sergipe ofrece en artes. Los baños recibieron azulejos hidráulicos de la fábrica artesanal Vem da Pedra, en colaboración con la diseñadora gráfica Gabi Etinger, inspirados en las obras de Arthur Bispo do Rosário. En el hall privado, muebles y luminarias firmados por Giovanna Arruda componen la escena junto a la escultura de Gil Apolinário y a los cuadros de artistas populares locales. Papelera, bandeja, luminaria y cordones confeccionados por Mônica Schneider refuerzan la presencia de elementos que traducen el potente repertorio creativo de la región.