Se trata de un espacio con una estética renovada, que muestra la colección y personalidad de un director de arte. El diseño reúne una selección de autorretratos de artistas famosos intervenidos con pinceladas de color. Cada cubículo explora patrones auténticos y teje una narrativa visual que anima a los visitantes a reflexionar sobre el presente y reinterpretar el pasado.