El ambiente creado por el dúo Adriana Melo y Luciana Câmara rinde homenaje a la interiorista Ângela Borsoi. Respetando la esencia del profesional, la terraza de 500 m² combina la rusticidad del hormigón y el acero con elementos más acogedores, como la madera, los textiles y la iluminación íntima. El espacio tiene una distribución audaz con dos salones, una terraza de contemplación y un jardín. Destaca el uso de madera ecológica y el techo decorado con un mosaico de espejos, formado por lamas de espejo de diferentes tamaños procedentes de restos de cortes de fábrica.