El proyecto derrocha brasilidad no como un cliché, sino como una verdad. Un sentimiento que está en las formas, en los colores y en los materiales utilizados. Así, el verde de las paredes evoca nuestros bosques, la luz que atraviesa el projects habla de resistencia (incluso en las rendijas) y la vegetación presente muestra su exuberancia. Por último, el mapa de Brasil, dibujado en las aberturas, no es un detalle: es el corazón del proyecto.