Un espacio-refugio de 68,80 m2 que busca reconectar al ser con su origen. Aquí, el tiempo desacelera. La materia habla. La luz calma. Colores terrenales y profundos evocan la naturaleza y el afecto. Texturas naturales acogen al cuerpo y despiertan la memoria. Cada elemento es una elección consciente: menos ruido, más sentido. Raíces del Ser es refugio, es pausa. Es el retorno a lo que es original. Los projects tienen maderas y piedras naturales, acero y vidrio y tonos de vino, marrón, caramelo, off-white y azul.