Combinando quietud y simplicidad, la diseñadora Sabrina Bolzan diseñó la suite para encarnar la bienvenida a una pareja joven, creando un ambiente de paz y equilibrio. El espacio permite desconectarse del exterior, aportando la experiencia de vivir el momento presente. Con un ambiente de relajación, celebra la belleza en las imperfecciones y promueve la conexión con la naturaleza, además de resaltar la sofisticación de lo simple. Inspirado en Wabi Sabi, un estilo de vida introducido en Japón por Sen No Rikyo, un monje budista de la ceremonia del té, donde Wabi significa quietud y Sabi, sencillez. En el ambiente sensorial y minimalista destaca el uso de madera de derribo y reforestación, objetos cerámicos en frío y fibras naturales. En el armario, piezas encontradas en tiendas benéficas de segunda mano.