Para un entorno sensorial, los arquitectos eligieron elementos de la arquitectura vernácula que despiertan recuerdos afectivos y desencadenantes emocionales. Algunos elementos fortalecen el concepto de casa original que rescata nuestra propia historia, como el fulge aplicado en pared y techo e ilustrado por la artista Larissa Paredes, las telas ligeras y rústicas y el panel de listones simulando diseños de encaje. Tanto estos como otros detalles hacen referencia a la arquitectura de los lugares de playa, con ambientes acogedores e ideales para quienes buscan un espacio de spa y relajación en el día a día. Con la iluminación se crean diferentes escenas que se graban en la memoria.