El proyecto del arquitecto Bruno Pessoa, por segunda vez en la exposición, presenta un garaje integrado con una sala de estar, donde el propietario puede recibir personas para momentos íntimos, relajados o incluso una reunión de trabajo. Corresponde al revestimiento ovalado delimitar el espacio habitable, separando el coche con el elemento metálico para modificar las diferentes escalas entre el vehículo y el mobiliario. En el ambiente, piezas de calidad y personalidad, mezcladas con obras de arte seleccionadas para aportar una idea de galería. Los materiales limpios, claros y fluidos resaltan lo que hay en el entorno.