Las formas sinuosas, los materiales confortables y los colores estimulan los sentidos, al igual que las canciones. Para los arquitectos, la fluidez del espacio puede dar más sensibilidad y sensualidad a la frenética vida cotidiana. Siempre atento a la historia de sus clientes en sus proyectos, el dúo combina elementos a la perfección a la hora de crear este refugio pensado para acoger a una mujer emprendedora, inversora, coleccionista y, por supuesto, músico. “Vivir es vibración y ritmo. En este ritmo componemos el Estudio del Músico, una infinidad de posibilidades sensoriales para este 'Infinito Privado'”. Ultraecléctico y contemporáneo, el estudio presenta tonos románticos, pop-art y una luz íntima. Los revestimientos cerámicos son de Villagres y el mobiliario es de Singulari. “La mezcla de estilos, la elección de la materialidad y la funcionalidad del espacio se personalizan según la experiencia que cada persona busca como expectativa de vivir mejor”.