En la atmósfera de un bar secreto, el ambiente del arquitecto y diseñador Paulo Azevedo se basa en un inusual tono de azul: el cian puro se extiende por el suelo, las paredes y los muebles en el espacio de 60 m². “Diseñé un proyecto con el concepto de un club privado, donde los amigos se reúnen para tomar una copa y ponerse al día”, dice. El color realza la atmósfera de misterio, al igual que los detalles de acero inoxidable que componen el salón y el mostrador. Obras de arte de Fernando Burjato enriquecen la paleta.