En un retorno a sus orígenes afroindígenas, la arquitecta Carol Arruda diseñó el Spa que refleja ascendencia. Los materiales naturales utilizados por los pueblos indígenas en la construcción de los huecos son la base del proyecto, como la paja y el bambú. El ambiente también celebra la conexión con la naturaleza en Tocantins, aportando elementos como el coco babasú, y brinda sensaciones de relajación y calma a través de su composición monocromática y organicidad.