El misterio de las alfombras voladoras me hizo comprender que lo que volaba era otra cosa, lo que se llama arte, lo que nos conecta con algo más trascendente. Las piezas que conocemos hoy fueron creadas muchas veces como instrumentos de conexión con lo sagrado. Esta sabiduría incluía la capacidad de vivir con la naturaleza. El arte textil del mundo oriental, sus telares, sus diseños conectan con la modernidad pasando de Oriente a Occidente.