El proyecto reinventa el espacio como lugar para estar, estar y vivir, utilizando colores y objetos de colección personal como diferencias en la composición del entorno. La suave iluminación del horizonte y una chimenea ayudan a crear un ambiente acogedor. También destacan en el ambiente los muebles sueltos, como sillas y sillones que invitan al confort y el exclusivo aparador diseñado por el arquitecto especialmente para la exposición.