Entre raíces y flujos, el jardín cultiva sueños y rehace vínculos: naturaleza y ciudad compañeras, presente y futuro entrelazados en un gesto de reconexión. Nuevos pactos éticos con el territorio, sembrando sueños de futuros sostenibles. Hay exclusivamente especies nativas de Brasil, formas orgánicas y materiales naturales. No es solo un recorte estético o decorativo, sino una propuesta ética y afectiva: invita a la percepción de la naturaleza como parte indivisible de la vida urbana y como fuerza orientadora para la construcción de los sueños.