El proyecto de Maai Arquitetura partió de la conexión entre cuerpo y espacio físico. En un espacio de 180m², las líneas orgánicas aparecen en el diseño del lugar y en todo el mobiliario con el objetivo de crear una zona acogedora. Tonos tierra y materiales más rústicos suman la esencia de la propuesta. El área cuenta con domótica con aire acondicionado, iluminación, audio y video. Entre los contenidos exclusivos, el sillón de anacardo y 12 heliograbados de Picasso de 1954.