En su primera participación en la muestra, la arquitecta Ana Sawaia presenta un espacio pensado para rescatar el placer y la necesidad de parar y respirar hondo. Y fue en su vivencia personal que la profesional buscó inspiración para crear uno de los puntos más interesantes del espacio: un arco iluminado y revestido de azulejos hidráulicos estampados con símbolos musicales y relacionados con el tiempo. Ana, que es hija del compositor Almeida Prado, también trae un panel de acuarelas pintadas por su padre sobre papeles pautados de partitura.