El emprendedor puede estar en cualquier lugar del mundo, disfrutando al máximo de la comodidad, con sofisticación y elegancia. Así, los proyectos
fueron pensados para vivir el momento de pandemia desde otra perspectiva. Una caja de madera envuelve el espacio y crea una atmósfera de
acogida. Su habitante puede estar relajado en una chaise, leyendo, en un sillón firmado por Sérgio Rodrigues, o si lo prefiere, acomodado al lado de un portátil, conectado al mundo. La madera,
las texturas presentes en los tejidos crudos, naturales, el cuero y hasta incluso las plantas generan la sensación de bienestar y comodidad y hacen el lugar más humano. Las obras de arte dan el toque final.