La intención de la paisajista fue crear una especie de jungla urbana, para dejar a cualquier apasionado de la naturaleza en éxtasis. La vegetación exuberante está por todas partes y hasta las paredes comparten esta idea. Una de ellas fue estampada con dibujos botánicos hechos a mano, otra con lianas, terrarios y bromelias, y la tercera tiene revestimiento en mogno africano. Arte, adornos, estanterías con muchas variedades de plantas, además de la silla en materiales naturales como madera y cuero completan la escena.